Caracas, Venezuela, 1962 - vive y trabaja en Madrid.
La obra de Gustavo Millán se sitúa en un territorio donde materia, memoria y símbolo convergen para dar forma a un lenguaje visual profundamente físico y a la vez evocador. Su práctica atraviesa pintura, escultura y grabado desde una convicción central: la materia no es un soporte pasivo, sino un campo activo de pensamiento y presencia.
A lo largo de su trayectoria, Millán ha desarrollado un imaginario donde el cuerpo, el mito y la ciudad dialogan con una memoria ancestral que emerge en la textura, el gesto y el volumen. Sus piezas no buscan simplemente representar el mundo, sino encarnarlo, activando tensiones entre lo figurativo y lo simbólico.
La obra se construye a partir de capas de tiempo: huellas, sedimentaciones materiales y resonancias culturales que se despliegan como una arqueología emocional del presente.
